En todo caso el equivocado soy yo, dijo. Ellos solo querían la independencia, que era algo inmediato y concreto, y vaya si lo han hecho bien. Le tendió al médico la mano en los puros huesos para que lo ayudara a levantarse, y concluyo con un suspiro: en cambio yo me he perdido en un sueño buscando algo que no existe.