Víctor Sosa, merecedor del Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 2012, nos entrega una Gladis que toma muchas formas y reencarna en figuras inimaginables: se hizo de ella gleba de cultivo y ahí maíz y mijo, arroz y olivo. Estas prosas poéticas devienen novela y tal vez ilusorias historias de lo que nunca ocurrió.