Una moneda al aire, miradas de concentración y un largo silbatazo: ¡ha empezado el campeonato! La vuelta al colegioö de los Cebolletas promete ser emocionante: van a jugar su primer torneo de verdad y están locos por oír los gritos de la fanaticada y por llenar de goles la red de sus adversarios. ¡La suerte está echada!