Es curioso el interés que la grafología despierta en esta etapa de la civilización, cuando la gente casi no escribe ´a mano´. El teléfono, el fax, la computadora y el e-mail han reemplazado la carta manuscrita como método de comunicación e intercambio. Pero, paradójicamente, cada vez se utiliza más la escritura como método de indagación psicológica, por ejemplo (tal como vimos), se la suele emplear en todo lo relacionado con la selección de personal, más allá de los títulos, diplomas y experiencia personal que el postulante pueda acreditar. A fin de satisfacer esta creciente demanda, este libro fue pensado con el objetivo de explicar de la forma más sintética posible las leyes de interpretación sobre las cuales se basa la ciencia grafológica, disciplina que a través de mediciones rigurosas y del análisis de los rasgos de la escritura puede clasificar los movimientos gráficos y realizar su interpretación. Es decir que la grafología posee una base científica, por lo cual se aparta fundamentalmente de las ´mancias´ o ´adivinaciones´, en la medida en que establece un protocolo objetivo y con fichas técnicas de evaluación que permiten definir conceptos y significados con claridad, obtener resultados variables y reducir las instituciones y las proyecciones subjetivas del grafólogo.