Desde que Hinselmann, en 1925, publicó su trabajo Mejora en las posibilidades de inspección de la vulva, vagina y portio, se abrió la era en la que el colposcopio pasaba a forma parte del armamentarium del ginecólogo, estudioso e inquieto por realizar un diagnóstico temprano de la patología del tracto genital inferior. Sin embargo, la difusión de la colposcopia, como hoy la entendemos, va más lejos y se ha convertido en una verdadera subespecialidad de la ginecología moderna, en la cual es imprescindible el reconocimiento detallado de las alteraciones del epitelio vulvar, vaginal y cervical, de tal forma que de ello depende buena pare de la oncoguía eficaz para el diagnóstico y tratamiento de dichas lesiones. Cuando me encargaron prologar esta obra, no sólo supuso un honor y satisfacción por las relaciones profesionales y humanas que me unen con los autores de la misma, sino que ha sido de oportunidad para resaltar la importancia que, a mi juicio, tiene la colposcopia moderna en el quehacer diario del ginecólogo. La presente obra es una guía iconográfica muy práctica, ya que se trata de un atlas fotográfico colposcópico con la nomenclatura más actual y sin las florituras literarias propias de textos ginecológicos de densidad desmesurada.