Mientras que en la Unión Europea ya se han sentado las bases para el diseño y aprobación de una legislación penal común, en México existen 67 ordenamientos penales, contando los sustantivos y los adjetivos. En muchos casos, los criterios interpretativos, penas y procedimientos son radicalmente distintos. Esta situación conduce, necesariamente, al desconcierto y a la inseguridad jurídica. En la segunda edición de esta obra, se incluyen 15 de los trabajos presentados durante el Congreso Internacional ´Reforma Penal en México´, celebrado en 2004 en un esfuerzo de coordinación del Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACPE) y el Instituto Max Planck para el Derecho Penal Internacional y Extranjero. Los expertos que participan en el citado Congreso se preguntan si realmente el régimen federal es un obstáculo insalvable para contar con una legislación penal unificada y uniforme. Parecería que, bien entendido, no debería serlo.