Prologar la obra de Ilya Gaytán Guzmán es un honor y una responsabilidad a la vez, al final de estas líneas explicaré ambas situaciones. Se dice que en los tiempos de crisis es cuando surge lo mejor de la gente, que es en estas fases cuando se llega a conocer la esencia de las personas. Hoy cuando México atraviesa por una de las más sangrientas etapas de su historia, que no hay sector social ni ámbito territorial que escape a esta lamentable situación, se nos presenta una obra que estoy seguro trascenderá en el campo literario. El trabajo de Gaytán Guzmán supera por mucho los límites de un texto jurídico, cuando conocí una versión preliminar, le sugerí a Ilya que no ´contaminara´ su trabajo con una perspectiva jurídica, sin embargo no me hizo caso, lo cual seguramente alumnos y docentes de jurisprudencia lo agradecerán. Me atrevo a esbozar una probable respuesta del porqué su empeño en darle ese enfoque jurídico: su solidaridad, su don de gente que, tal como puede deducirse de l lectura de los diversos cuentos, siempre la identifica con la gente.