Corría el año 1810 y la Nueva España estaba lista para obtener su independencia. Había un gran descontento del pueblo hacia el gobierno de España. Militares, intelectuales, políticos y clérigos formaron diversas sociedades secretas para, desde la clandestinidad, expresar su descontento y poder realizar sus ideas de libertad. El grupo conspirador mejor organizado, y a la postre precursor del movimiento de Independencia, se reunía en la ciudad de Querétaro, estaba integrado por Ignacio Allende, el corregidor de Querétaro, José Miguel Domínguez, y su esposa, Josefa Ortiz de Domínguez, Mariano Abasolo, Juan Aldama, Ignacio Aldama y el cura de Dolores, Miguel Hidalgo y Costilla.