Distinguir los individuos unos de otros, reconocer la identidad de una persona, identificarla: estas operaciones que hoy nos parecen banales son el resultado de procesos históricos complejos. El nombre, el apellido, el vestido, el retrato, y muchos otros elementos configuran tipos de identificación que han ido cambiando con el tiempo. Según las épocas estas formas específicas han jugado un papel relevante en el ejercicio del poder y en la organización y regulación de las sociedades. Historia de la identificación de las personas narra la transformación continua, desde la Edad Media hasta nuestros días, de las formas de identificar, de la evolución de los conceptos, prácticas y actores que las constituyen, así como los debates que suscitan. Se trata de la primera síntesis, en el ámbito de una investigación en pleno auge, que expone la actualidad de los estudios sobre este tema y presenta métodos para una historia de la identificación, situada en el punto de encuentro de muchas disciplinas.