Hace, queridos niños, más de dos mil cuatrocientos años, que Sófocles vivió y escribió sus tragedias. Con Esquilo y Eurípides fue este gran trágico u de las más legítimas y celebradas glorias de la esce antigua. Y aún dentro de este glorioso triángulo se distingue Sófocles por características y méritos propios dentro del teatro griego, en el que introdujo elementos nuevos y al que enriqueció de modo notable. Así, de él se dice que ´renovó el espíritu de la tragedia, armonizando la fe y la razón con la concordancia de la voluntad divi y la conciencia huma. Aumentó el número de los actores y disminuyó la importancia del coro.´ ´´ Hace más de dos mil cuatrocientos años pues, que fueron escritas estas tragedias, cuyo asunto, rrado con palabras sencillas, de modo breve y claro, vais ahora a leer... U antiquísima y bárbara religión, costumbres e ideas remotas, sentimientos distantes -a veces opuestos a los nuestros-, hechos crueles, forman el cañamazo sobre el cual el genio del poeta antiguo teje la belleza de la obra artística. y sucede que, si todo aquello nos es ya extraño, casi incomprensible, casi-a veces- repulsivo, esto -la belleza- nos atrae y cautiva y hace que estos libros tan lejanos, tan lejanos de nuestra actual existencia nos sean queridos y, u vez que nos adentramos por sus págis, no se aparten ya nunca de nuestra memoria. Es porque la belleza no se ajusta a estos tiempos ni a aquellos, no es patrimonio de ésta ni de aquella época, sino que es u y eter. Es que en estas tragedias, en estas obras antiguas, por encima de toda falsedad de religión, costumbres, época y lugar, palpitan la Humanidad, la Vida y la Vida y la Humanidad han de interesarnos siempre a nosotros, pues que son nosotros mismos. Asimismo, aunque aquella moral no sea ya nuestra moral, ha de servirnos de ejemplo la eter lección de moral que de toda obra de arte se desprenda. ´´ De la vida de Sófocles se sabe muy poco... ¡está tan lejos, tan lejos!... Mas no importa, queridos niños. Tenemos sus obras, que de su vida nos hablan... Que esta leve muestra, que de ellas hoy os damos, os sea para hoy entretenimiento y para maña deseo, anhelo de conocer en toda su grandeza la obra íntegra de este poeta, uno de los más gloriosos de la antig?edad.