La Dra. Remen, cuyo enfoque sobre la curación procede de su formación médica y de haber sobrevivido a una enfermedad crónica, nos invita y enseña en esta obra a escuchar desde el alma. El sufrimiento (ya sea físico, emocional o espiritual) puede significar una puerta a la transformación, a pesar de que en ocasiones se ve agravado por una falta de comunicación que intensifica la sensación de soledad. Contar historias es curativo. Todos tenemos en nuestro interior acceso a una sabiduría mayor, y muchas veces no lo sabemos hasta que hablamos en voz alta. Escucharlas también puede ser curativo. Surge una profunda confianza en la vida cuando escuchas las historias de otras personas. Te das cuenta de que no estás solo y de que viajas con una extraordinaria compañía. Leer el libro de la Dra. Rachel Remen es curativo. Al sentir sus palabras y las de quienes han utilizado sus propias heridas como puertas para transformar su dolor, de alguna forma permite que nuestras heridas empiecen a curarse.