Célebre novela policiaca en la que se desarrolla la lucha metafísica entre el bien y el mal, en la que el lector termina por no saber si apoya a los villanos, al preferirlos por su intensidad y humor. Chesterton es al mismo tiempo filósofo, pensador y detective aficionado, y uno de los altos exponentes del sense of humor británico. Este libro es una narración amena, un bálsamo de esperanza y un recurso para producir el placer de la lectura.