IDIOTAS Y HUMILLADOS

IDIOTAS Y HUMILLADOS

$ 510.00
Pesos mexicanos (MXN)
Sin Existencia, informes favor de llamar
Editorial:
PORRUA
Año de edición:
ISBN:
978-84-339-7597-3
Páginas:
425
$ 510.00
Pesos mexicanos (MXN)
Sin Existencia, informes favor de llamar

Algunos historiadores califican de ?siglo idiota? al siglo XIX. Esto es un error. ?Siglo estúpido?, sin duda, ?siglo bobo?, quizá. Pero el rango de ?idiota? debe reservarse para el siglo XX. El protagonista de esta historia es un idiota del siglo XX. De la segunda mitad del siglo XX, para ser más exactos, lo que conlleva un grado superior y más concentrado de idiotez. Víctima de la insensatez zoológica de la segunda posguerra europea, nuestro personaje, en Historia de un idiota contada por él mismo, se empeña en una afanosa y monotemática investigación de la felicidad, que le conduce inexorablemente a la ruina. Dado el estremecedor futuro que se les anuncia a los idiotas fin de si?cle, este libro debiera ser adoptado por todos los institutos de segunda enseñanza como manual de superviviencia. No evita la idiotez, pero ayuda a prevenirla. De otra parte, por haber sido escrito de un modo tan raro, prestigia a quien lo lee, y ya se sabe que el prestigio es uno de los más eficaces encubrimientos de la idiotez. Un libro de ?una insolencia terrible?, tal como se escribió en Le Canard encha?né, experto en insolencias. En Diario de un hombre humillado, el protagonista añora rabiosamente cierto mundo perdido, donde en lugar de pensar sólo se vivía. Pero sabe que no es más que un contemporáneo, y que el nuestro es un tiempo de Grandes Pensadores. Rodeado por una detestable banalidad de orden zoológico, comprende que la suya ha de ser otra: una banalidad asumida, militante, guerrera, y a esa tarea dedica sus fuerzas, bastante mermadas, dicho sea de paso. Instalado en la soledad, explorador de su ciudad (en la que vive como un marciano), colonizador del azar, el hombre humillado pretende alcanzar la dignidad de perfecto insignificante. Para ello se sumerge en las zonas húmedas, se codea con el hampa, trabaja para un matemático mafioso, se asfixia en litros de Calisay, y acaba buscando un final súbito que interrumpa su Camino de Perfección. Desdichadamente, en ese preciso instante aparece un animal. ¡Y qué animal! Durante nueve meses gestatorios, el hombre humillado, que nunca logra sacudirse de encima el estupor que le produce todo cuanto le rodea, tiene tiempo de anotar en su Diario breves homenajes a los Grandes Hombres de Antaño, perversas venganzas contra los pelmazos con Fuerte Personalidad y reflexiones (tan agudas como lunáticas) acerca de diversos asuntos de acuciante actualidad como, por ejemplo, la dificultad cada vez mayor de contratar asesinos a sueldo, la imposibilidad de tener hijos legítimos, o las letales consecuencias de la lectura, las bellas artes y la inteligencia. Con Diario de un hombre humillado, ?una obra brutalmente moderna, que esconde sedimentos barrocos y románticos? (Genoveva Dieterich, Neue Z?rcherZeitung), ?la gran novela del fin de siglo? (Enrique Villagrasa), ?una novela ácidamente divertida, a veces espeluznante y siempre tonificante? (Publishers Weekly), Félix de Azúa prolongó hasta sus penúltimas consecuencias la investigación iniciada en Historia de un idiota contada por él mismo. De este modo, en el monstruoso cruce de Dickens y Dostoievski, llevó a cabo uno de los proyectos narrativos más serios de los años ochenta.