El siglo XVII encuentra a la Nueva España en situación de proveedora de bienes. Es época de vegaciones y descubrimientos, de marinos y grandes flotas. Los galeones zarpan regularmente de Veracruz, Campeche y Acapulco llevando cargamentos de preciadas mercancías, plata y oro. Ello los hace botines altamente codiciables para piratas ingleses, holandeses, filipinos, malayos. Nacido en una metrópoli colonial, la Ciudad de México, Carlos de Singuenza y Góngora vivió la segunda mitad de un siglo apasionte, lleno de motines por hambre, pestes, inundaciones e incluso erupciones volcánicas y cometas, pero también de genealidad, altas cumbres artísticas y el incipiente despertar de una conciencia histórica de lo mexicano. Fue poeta, matemático, historiador y geógrafo. Esta edición de Infortunios de Alonso Ramírez, así como el estudio crítico y las notas que la complementan, fue preparada por María José Rodilla.