Al ascender al poder, Justiniano estaba en vigor y utilizó las obras de los juristas señalados por la ley de citas, las antiguas constituciones imperiales contenidas en los Códigos Gregoriano y Hermogeniano, así como el Código Teodesiano, por ello decidió unificar todo el derecho vigente y ordenó la formación de dos compilaciones: una compuesta por las doctrinas de los juristas -jus-, y otra, por el derecho imperial -leges. Además hizo redactar, bajo el título de Institutas, un compendio que sirviera de introducción al nuevo Código y a los estudios jurídicos, dicha compilación forma parte del Corpus luris Civilis. Son tres las partes que conforman la codificación justiniana: las Instituciones, el Digesto o Pandectas y el Código. Las Institutas, compiladas entre 529 y 534 d. C., bajo la dirección del jurista Triboniano, por los profesores de Derecho Teófilo y Doroteo, quienes utilizaron para ello las obras de otros juristas antiguos, como Ulpiano y Marciano, y principalmente las Instituciones y Res quotidianae de Gayo, están conformadas por cuatro libros destinados a la enseñanza del derecho romano -en el preámbulo, Justiniano da una serie de consejos a la juventud que desea estudiar leyes-, conteniendo un esquema histórico dogmático del derecho de esa época. La presente edición también incluye el libro 50, título 17, del Digesto -´Sobre las diversas reglas del derecho antiguo´. Hablar de las Instituciones de Justiniano, es hablar del Corpus luris Civilis (cuerpo del derecho civil), pues forma parte de éste, lo mismo que el Digesto y el Código. La importancia de esta obra estriba en que fue a través de ella que se produjo la recepción del derecho romano en Europa occidental a partir del siglo XII, sentando las bases para la cultura jurídica actual, dada la información vertida sobre el derecho romano clásico.