El Instituto Politécnico Nacional fue creado por el Presidente Lázaro Cárdenas para dar cumplimiento a las tareas derivadas de los compromisos sociales de la Revolución Mexicana consignados en nuestra Carta Magna por el Constituyente. La política nacionalista del Presidente Cárdenas, que abogaba por la recuperación para el país de todas sus riquezas naturales, era impensable sin una ruptura radical con la concepción a la razón predominante en el campo educativo, la cual privilegia la formación de una élite de profesionales liberales. Para un nuevo proyecto de nación serían necesarios amén de la masificación que hiciese accesible la educación a los amplios sectores desprotegidos de la sociedad, cuadros técnicos y científicos con una diferente visión y compromiso con el país, cuadros profesionales capaces de impulsar la economía nacional y dirigir la explotación racional y científica de nuestros recursos naturales. En la concepción, diseño y puesta en marcha del IPN está la impronta de la época, la conjugación del talento y creatividad de los hombres y mujeres de más avanzado pensamiento, que lucieron suyo el proyecto educativo cardenista. La opción politécnica recibió el respaldo de las organizaciones de las clases trabajadoras, pues se trató de una iniciativa popular llamada a beneficiar a miles de jóvenes, hombres y mujeres. El presente libro centra su atención en le período 1936-1940. Sostiene como hipótesis que con la creación del IPN la enseñanza técnica se libra de las ideas filantrópicas que le habrían animado en periodos anteriores y cualitativamente se sitúa como un nuevo paradigma educativo que reivindica las profesiones técnicas llamadas a impulsar el desarrollo industrial del país.