En una cultura que exalta el valor de la racionalidad, la mayoría de las mujeres han perdido la natural conexión con su cuerpo. La intuición femenina es más que una vieja frase, es algo real que puede recuperarse para acceder nuevamente a una forma innata de sabiduría. Gran parte de la tristeza y la confusión que suelen experimentarlas mujeres surge de la incapacidad de sentirse seguras cuando se expresan intuitivamente. Hace siglos, las energías oraculares del alma se trataban con respeto. Pero las lecciones culturales han sido aprendidas, las acusaciones de brujería y de locura no han caído en oídos sordos, y la intuición, uno de los aspectos más creativos del alma, ha sido amordazada o peor, anulada. Este libro invita a buscar la sabiduría de lo femenino, a atreverse a identificarla, a amar el cuerpo ya reconocerlas partes rechazadas del propio ser que la contienen. Es un llamado a aprender de los propios síntomas, sueños y sentimientos. Es permitir que el corazón se rompa miles de veces sólo para descubrir que nunca se ha roto, que sólo se ha expandido, revelando nuevamente las verdades intuintivas.