Jackson necesita ganar dinero y pronto. Por eso, cree que la mejor manera de conseguirlo es trabajar cortando el césped del jardín del señor Thompson. ¿Es cierto eso? ¡No! El señor Thompson le paga con ¡frijoles mágicos! Jackson necesita empezar de cero aunque, cuando arroja los frijoles por la ventana, descubre que sus problemas de dinero no parecen ser tan graves después de todo.