En 1972 apareció un libro mío titulado ´Cristo de carne y hueso´ en el que planteaba algunas dudas sobre la figura de Jesús dirigidas hacia tres interrogantes: a) ¿Fue Jesús un guerrillero esenio? b) ¿Fue Jesús un extraterrestre? c) ¿Fue Jesús un mago? A la luz de los sensacionales descubrimientos del mar muerto y del alto egipto, las dudas que había sobre la verdadera personalidad de Jesús crecieron como la espuma, y nuevamente se planteó la primera interrogante, sobre la militancia del maestro en la secta de los esenios, y la posible falsificación de parte de la iglesia católica de la figura de Jesús.