Miro es un artista popular, gracias a sus cuadros llenos de sexo, naturaleza, excremento, travesura y a veces temor e ira. Miro prolongó la pintura hasta hacerla coincidir con la poesía. Una poesía surgida de un duro trabajo, ya que era el trabajo y no los aspectos sociales del arte lo que constituía su vida. Fue un pintor visiorio, que intentó vivir como un obrero que tuviera que alimentar a una familia.
Y aunque su arte fluye de la madurez que proporciona la experiencia personal, confiando en el reino del mito, con el que se barajan verdades y ritmos universales. Esto puede parecer inconcreto para alguien que no tiene delante un cuadro de Miro, por eso será mejor observar la trayectoria y los logros artísticos de este hombre.