John Fitzgerald Kennedy es uno de los personajes más interesantes del ya rebasado siglo XX, a pesar de que su presencia en la historia fue muy efímera. Pasó como un torbellino por el terreno histórico de su país y del mundo, con un ímpetu devastador.áSus actitudes al frente del país más poderoso del mundo fueron respuestas claras y objetivas ante situaciones que nadie hubiera podido olvidar.áLo que leeremos en este libro, parece la historia de dos personas distintas: una es el ser humano, pero de ninguna manera común y corriente, sino complejo y retorcido, como un príncipe renacentista. Por otro lado tenemos al ser público, el estadista que se observa también más allá de los patrones de la normalidad política.áJohn F. Kennedy fue una persona dual. Su personalidad es el símbolo de la controversia, de la incongruencia y la búsqueda de un modelo de convivencia distinto, más adecuado para la expresión de lo humano.