En el año 1935 una nueva máquina aparecería en la escena de la guerra aérea: el Junkers Ju 87, un bombardero en picado de amenazador aspecto, semejante a un depredador alado.áTras probarse en combate sobre el cielo de España, pronto se convirtió en un importante engranaje de la Guerra Relámpago.áDurante las primeras campañas de la Segunda Guerra Mundial su reinado fue incuestionable. Actuaba en estrecha colaboración con las fuerzas blindadas y su sola presencia fue un factor psicológico que generaba temor entre las tropas en tierra, mientras descargaba con precisión su tormenta metálica.