La idea de este libro nació durante una animosa conversación sobre la corriente de El Niño. ¿Podría el cambio climático severo derribar una civilización moderna?. Antes de 1997, El Niño era desconocido para la mayoría de la gente. Meteorólogos, oceanógrafos y pescadores sabían de esta anomalía climática periódica, pero para la persona de a pie la diferencia de unos grados en la temperatura del Océano Pacífico resultaba irrelevante. Cuando este fenómeno meteorológico -uno de los más potentes registrados en la historia- causó grandes heladas en Europa, brutales tormentas de nieve, inundaciones en Norteamérica Occidental, cambios de temperatura oceánica y sequías mortales en el Pacífico Sur, todos comenzamos a preocuparnos.