El historiador E. H. Carr, ampliamente conocido por una monumental obra sobre la Revolución rusa y por el libro ¿Qué es la Historia?, editado y reeditado en numerosas lenguas, fue también teórico de las Relaciones Internacionales. La crisis de los veinte años (1919-1939), escrito en 1939, cuando la Segunda Guerra Mundial se atisbaba en el horizonte y estaba claro que el orden diseñado en Versalles había fracasado, es un texto fundador de esta disciplina. Preocupado ante todo por el objetivo de alcanzar un cambio pacífico que asentara un nuevo orden internacional tras la Primera Guerra Mundial, rechaza los fundamentos liberales del sitema económico y expone con admirable claridad y rigor crítico sus tesis fundamentales: la concepción de la política como conflicto de intereses y la necesidad de mantener en este terreno una tensión entre el estudio de las realidades del poder y la utopía emancipadora. Así, mienstras que muchas obras de los teóricos de los años cincuenta, sesenta y setenta se han quedado obsoletas, ésta se mantiene firme a través de una visión mundial de la justicia social que, aunque el propio autod la califique como utópicam, trata de trasladar a la sociedad internacional el consenso moral conseguido en el marco doméstico. La reciente Cumbre del Milenio de Naciones Unidas pone de manifiesto que estos planteamientos son de plena actualidad.