Después de haber alertado sobre la desinformación a la que estamos expuestos en El crash de la información, Max Otte vuelve a la carga con un libro incendiario sobre las consecuencias de una crisis permanente que amenaza con dinamitar los avances sociales y económicos e instalar un neofeudalismo mundial, un hiperculturalismo que concentra el poder y el dinero en pocas manos y condena al resto a la desinformación, la deseducación y, a la larga, a la servidumbre y a la pobreza. Políticos, directivos de empresa, analistas y también ahorradores y pequeños inversores se sienten totalmente inseguros y se preguntan si la relación entre los mercados y la política encontrarán un nuevo equilibrio. Cuál debe ser la posición de los gobiernos ante la situación de los mercados? ¿Cómo puede un inversor privado superar la crisis sano y salvo? ¿Resistirá nuestra moneda común o nos espera una inflación? Si es así, dónde se puede invertir el dinero de modo que esté seguro?