La dama de las camelias es una de las novelas má,s acogidas por el pú,blico en general, nacida en un contexto histó,rico que desarrollaba un realismo elocuente, que sigue los principios cientí,ficos basados en la observació,n de los fenó,menos sociales con el fin de plasmarlos en la obra literaria, y dada su estructura temá,tica y formal compleja, resulta difí,cil enmarcarla dentro de esta concepció,n esté,tica.
Esta obra, que obtuvo un é,xito abrumador en las generaciones de comienzo de siglo, parece no haberse liberado por completo de las directrices romá,nticas. Inspirada en Manon Lescaut del abate Prevost y en la Nouvelle Heloise de Juan Jacobo Rousseau, se rodea de una atmó,sfera sentimental, en la que hay una fuerte exaltació,n del yo, que encuentra su má,xima expresió,n en la forma de diario í,ntimo (journal intime).
En realidad, la obra combina los dos gé,neros, el de confesió,n, fundado por Rousseau, el relato autobiográ,fico, y el gé,nero novelesco que se formaba en el siglo XVIII y que cobró, fuerza durante los siglos subsiguientes. El primero es la base de la obra, ya que constituye el relato principal y nos narra, a travé,s de la primera persona (Armand Duval), un perí,odo de la vida marcado por una gran intensidad, este narrador nos cuenta los acontecimientos que dejaron una huella en su existencia.