¡Bienvenidos a la fiesta! Considerar vieja a una persona cuando cumple sesenta años es una tonterÃa. ¿Quién es viejo? Cualquiera que tenga diez años más que tú. Pero viejo también es aquel desdichado que se concentra en su pasado, añorándolo, sin pensar que aún tiene ante sà un camino que puede ser corto o largo, pero camino al fin, para ser feliz. Un viejo es el que tiene más recuerdos que proyectos, el que cambia la ilusión de hoy por la melancolÃa de ayer, el que elude el compromiso vital de hacer algo, de realizar aquello que siempre quiso pero no pudo por falta de tiempo. Gracias a los espectaculares progresos de la medicina, un hombre de sesenta, hoy, equivale a uno de cuarenta o cincuenta de hace medio siglo. Sesentones y sesentonas suelen estar en magnÃfica forma, y si piensan en la jubilación no es para sentarse a ver la televisión, sino para hacer todo lo que no pudieron durante las cuatro décadas de trabajo reglamentario. Este libro escrito por un hombre joven fÃsica y mentalmente, es una invitación paras las personas de la tercera edad a venir a la fiesta de la vida, a la que sólo se permite entrar a los jóvenes de corazón, a los optimistas, a los enamorados de la buena vida y a los soñadores.