La cultura y la vida cotidiana se han visto radicalmente alteradas en el último cuarto del siglo XX ante el efecto combinado de la transformación tecnológica y del impacto de los medios de comunicación de masas. A pesar de la pervivencia en la memoria y la mentalidad de la sociedad española de muchas tendencias que han presidido los rasgos sociales y culturales de nuestro país a lo largo del tiempo, muchas cosas han quedado arrasadas y han surgido nuevos hábitos, que marcan el rumbo hacia el siglo XXI. Este trabajo aborda, por primera vez de forma sistemática, los procesos culturales y la evolución de la vida cotidiana en España en un tiempo ya pasado, pero muy cercano aún, y expone su dinámica en una sociedad que se enfrenta a una información inabarcable y al cambio revolucionario en la forma de considerar el pasado por parte de los historiadores. Sin eliminar del todo la tradición historiográfica y sin sentirse fascinado sin más por los nuevos fenómenos, se proponen síntesis creadoras y se concede a la imagen (especialmente a la fotografía) un papel relevante, entendiendo que es necesario afrontar con determinación el reto que la sociedad de la información plantea al historiador.