Sólo si somos capaces de comprender la pluralidad de los moderno podremos entender la complejidad de lo contemporáneo. Este libro nos pone ante un reto: ser contemporáneos de lo moderno. Lo hace asistiendo al nacimiento de una disciplina, la Estética, que hoy se ha convertido en una forma de vida degenerando a veces en el esteticismo. Pero todavía nos llega su mensaje como teoría de la sensibilidad solidaria, que impide refugiarse en el narcisismo de lo privado, su exigencia de fidelidad a nuestro tiempo, que configura una estética de tránsito, su propuesta de un pensamiento en imágenes, que reclama una educación en los textos pictóricos como imágenes del tiempo.