El servicio no se limita a la esfera comercial y de consumo. Como se muestra en las páginas de esta obra, la prestación de servicios se da en todos los órdenes de vida, desde los ámbitos personal y familiar hasta en la relación con la naturaleza o la administración de la riqueza, amigos, parientes y extraños con clientes nuestros, y nosotros, de igual forma, lo somos para ellos. El concepto es amplísimo y la finalidad del autor es llevar a la reflexión de que todo lo que obtenemos de la vida se basa en la calidad de los servicios que otorguemos en los diferentes papeles que desempeñamos día con día, de ahí que surja la necesidad de refrescar los servicios, haciéndolos novedosos, atractivos y estimulantes.