A comienzos de los años noventa, la feminista británica Sheila Jeffreys emigró a Australia, donde pudo constatar el desmesurado crecimiento del comercio sexual a nivel global. Decidió entonces realizar una investigación capaz de desarmar con argumentos válidos y sólidos lo que ella entiende como ´hipocresía neoliberal´. El resultado es este provocativo libro. La industria de la vagina explora cómo el comercio sexual, de negocio a pequeña escala, furtivo y vilipendiado, se ha convertido en una enorme industria, productiva y legitimada como tal. Jeffreys ofrece aquí no solo un extenso y detallado análisis de la situación, sino información precisa (con cifras sorprendentes) y denuncias de todo tipo. El negocio de la pornografía es muy fructífero y está tan establecido que ´la prostitución es ahora un sector significativo del mercado dentro de las economías nacionales´, según la autora. Para apuntalar esta idea, señala que la industria sexual en los Países Bajos, donde la prostitución está legalizada, equivale al 5% del PBI anual. Las ganancias superarían el billón de dólares. Jeffreys no esquiva el debate (en el que se empeña a fondo, incluso con sectores del feminismo) y se ocupa -con un discurso provocativo y siempre ágil- de temas polémicos: el turismo sexual, el tráfico de personas o incluso la prostitución avalada por la institución matrimonial. Así, con su visión radical y controvertida del asunto, este libro se constituye en referencia ineludible para quienes quieran aventurarse en un nuevo abordaje de un tema tan antiguo como la humanidad.