Con La legión de los inmortales, su primera novela, Massimiliano Colombo se ha convertido en una de las voces más reveladoras e importantes de la novela histórica en Italia.Una novela firmada por una autoridad, en la historia de Roma v de su propio país, escrita con el rigor de los que conocen la profesión de las armas v la pasión de las grandes historias de guerra y aventura.Año 55 a. C. Una flota de guerra avista una tierra desconocida que resulta estar poblada por feroces guerreros capaces de infundir te-mor incluso en los soldados de Julio César. Ante el pánico que se apodera de las tropas, un hombre se arroja a las gélidas aguas. Es Lucio Petrosidio, aquilífero de la Décima Legión. Como un solo hombre, detrás de su águila la legión de los Inmortales acomete el asalto. Por César y por Roma, Lucio y sus compañeros, Máximo, Quinto y Valerio, se batirán sin tregua por conquistar Britania y para proteger a Gwynith, la esclava pelirroja que ha conquistado el corazón del aquilífero.Año 35 a. C. Desde el puente de una nave, un hombre observa las costas de la gran isla ya próxima. A su lado, la espada corta de los legionarios; en la mente, los recuerdos de una epopeya de guerra y muerte en la que aletean los fantasmas de los compañeros caídos. Es para dar paz a esos fantasmas, y a su conciencia, que el viejo soldado regresa a Britania. Porque desde entonces hay una mujer a la espera de su hombre y hay una batalla iniciada veinte años antes que lo aguarda para concluir definitivamente.