La grandeza del hombre mora en el conocimiento de su Ser Divino: en el entendimiento profundo de su verdadera realidad, la cual traspasa las fronteras limitadas de lo que se comprueba científicamente y a través de lo que se percibe por los sentidos físicos. La naturaleza es y se expresa en la creación (la cual no está circunscrita a lo que la mente humana entiende en una realidad consciente), abarcando aspectos importantes y trascendentales, sin límites, expresiones de la fuerza de creación eterna, infinita, constante desde el principio de la vida, Dios, inmanente en el ser humano, a pesar de las muchas limitaciones y obstáculos que se le pongan.