El patrimonio musical es un bien inmaterial que nos identifica y da sentido de pertenencia a una comunidad. En México se ha constituido de manera múltiple: su herencia material todavía palpable en diversos teatros del país y en diversas instituciones que conforman los ecos históricos de los trabajos emprendidos por quienes dieron vida musical a México. Ese patrimonio es rico y está ampliamente compuesto por un repertorio multifacético de origen popular.áSin embargo, el terreno del patrimonio musical sigue siendo resbaladizo. Se piensa en instrumentos, partituras o papeles de música, grabaciones fonográficas, expresiones de tradición oral, pero resulta difícil precisar lo ´patrimonial´ de una manera peculiar de emitir la voz, de una forma de soplar, rasguear, pulsar o tañer un instrumento; de, la capacidad de improvisar lo mismo melodías que versos; de la originalidad con que los compositores anotan en sus partituras los sonidos que imaginan.áAsí, esta obra se detiene en algunos temas que resultan imprescindibles en cualquier acercamiento a la música de México, pues es tan importante ofrecer un recorrido por el amplio repertorio de cada época, como revisar algunas de las ideas que se tienen acerca de ellas y de su música, así como proponer una visión renovada del fantástico arsenal sonoro que nos ocupa. Esperamos que el lector encuentre en estas páginas una noción actual e informada de lo que constituye el rico y fascinante patrimonio musical de nuestro país, gestado durante los siglos XIX y XX.