Administrar justicia y despejar las situaciones de incertidumbre se realiza a través de un complejo proceso de conocimiento y toma de decisiones, en las cuales intervienen activamente las partes y el juez. Obviamente, para obtener una decisión justa se requiere la combinación democrática y garantista de la actividad de las partes y el juzgamiento correcto del juez.El problema mayor para la obtención de una sentencia justa deriva de la prueba y su conformación ácon la realidad. Debe reconocerse que los abogados no estamos suficientemente preparados en materia probatoria, ni la ciencia del Derecho se ha preocupado por la valoración racional garantista de los resultados.