Estos textos son un amasijo de preguntas, no de respuestas. Además, son una suerte de confesión: mi cursilerÃa y yo andamos por el mundo sin pasaporte. No tengo por qué avergonzarme de eso, ya que no tengo por qué avergonzarme de lo que soy. Los escritos que aquà reúno son reflexiones sobre ser normal y no morir en el intento, en este mundo que hace culto a las extravagancias y que le da rienda suelta a la pedanterÃa y al cinismo.áCreo -en serio creo- que al mundo no le vendrÃa nada mal una especie de revancha de los cursis. En algún momento de la modernidad alguien empezó a sembrarnos en la cabeza la idea de que lo cursi es malo, barato hasta incluso inconveniente en términos sociales. Cursi es, para la mayorÃa, algo emocionalmente ridÃculo y ridÃculamente emocional (las dos cosas). ¿Eres feliz? ¿Estás seguro? ¿Para qué sirve la felicidad? Abre este libro y hazte preguntas conmigo.