El hambre en el mundo. El cambio climático. El deterioro de las infraestructuras. Queda claro que en la era actual, caracterizada por los límites fiscales y las disputas políticas, ya no podemos recurrir únicamente al Gobierno para abordar estos y otros problemas trascendentales de la sociedad. Se necesita un nuevo sistema económico, más colaborativo y productivo. La revolución de las soluciones plantea una economía del crecimiento sustentable que conjuga el esfuerzo en común de los negocios, el Gobierno, los organismos filántropos y las empresas sociales para dar respuesta a problemas importantes y generar valor público.áLa economía de las soluciones erradica las barreras que existen entre el sector público y el privado, y libera billones de dólares en beneficio social y valor comercial. Los nuevos creadores de soluciones desarrollan sistemas de financiamiento colectivo, generan innovación, invierten en áreas que benefician al conjunto de la sociedad para implantar sistemas de asistencia sanitaria asequibles, generar energía renovable, prevenir la obesidad... y, en definitiva, crear mercados para el bien social y tornar las soluciones en la nueva divisa de cambio. ¿Pero qué es lo que impulsa la economía de las soluciones? ¿Quiénes son estos nuevos actores y cómo cambian el papel que desempeña cada organismo en la sociedad? ¿Cómo podemos hacer que el movimiento crezca? ¿Y cómo podemos participar?