CESAR ROBERTO AVENDAÌÔO AMADOR
La salud mental se ajusta a los requerimientos de una condición humana mercantilizada, cuyas características primordiales son: la naturalización de prácticas sociales cada vez más violentas contra la naturaleza misma del hombre (en lugar de una práctica preventiva se ejerce un modelo invasivo, el producto bioquímico como respuesta generalizada en la atención preventiva y como mecanismo mercantil que arroja dividendos a los señores del capital). Se hace imprescindible atender los modos en los que se responde desde los llamados movimientos alternativos, cuyas características por el momento son: una lógica anti-invasiva, la recuperación de prácticas preventivas acompañada de una fundamentación fuertemente comunitaria y el consecuente análisis referido a sus efectos sobre las condiciones de vida a que da lugar. El mundo de la salud se circunscribe a un conjunto de actividades cotidianas que mediatizan el bienestar, trabajo, vivienda, vestido y calzado, diversión, educación y atención médica. El combate generalizado a los Estados benefactores ha puesto estos aspectos en la primera línea de la discusión, misma que apenas inicia y tendrá un largo camino por recorrer.