Ariel nadaba por un barco hundido en el reino submarino de su padre. ?¡Oh, Flounder!?, exclamó, sosteniendo un objeto del mundo humano. ?¿No te parece maravilloso´ ?¡Genial!?, dijo Flounder. Los dos subieron a la superficie para mostrarle su último descubrimiento a la gaviota Scuttle. Ariel coleccionaba en secreto cosas utilizadas por los humanos. Su padre le había dicho que nunca debía salir del océano, pero ella soñaba con vivir aventuras en la tierra.