En tiempos del gran novelista Julio Verne, dar la vuelta al mundo en ochenta días era una gran aventura, una empresa muy difícil, casi imposible. Actualmente, con los medios de transporte modernos, se puede conseguir en poco menos de ochenta horas. Pero hay todavía una manera más rápida, y más cómoda, de dar la vuelta al mundo: hacerlo en ochenta cuentos (fábulas, narraciones breves o leyendas). Es lo que proponemos a nuestros lectores. Cada país, efectivamente, tiene su propio conjunto de cuentos populares, fábulas y leyendas, que primero se transmitían oralmente, de generación en generación, y que, después, más tarde o más temprano, han sido recogidos y dados a conocer al público lector en libros que a menudo han tenido una gran difusión. Muchas de estas narraciones son propias y características de un país determinado.