La palabra ´crisis´ casi siempre la ligamos a problemas económicos. Por eso tomé como referencia la crisis financiera mundial desatada en el 2008. Sin embargo, el tema del libro aplica a las crisis en general, pues también las hay empresariales, políticas, sociales, familiares o personales. Extrañará que diga: ´la crisis está en la mente´, cuando que la sufrimos en carne viva. Y peor aún que los culpables están enmascarados. El lector podrá decir: ¿qué tiene que ver mi mente?... si ellos crearon la crisis. El sufrimiento viene de lo que pensamos -catastróficamente- sobre la duración y consecuencias del conflicto. La mente, propia y ajena, es la que causa las dificultades. En esta crisis, las mentes de esas personas las llevaron actuar con negligencia y produjeron el caos económico mundial. Además, las mentes de los gobernantes de EU toleraron la deshonestidad y avaricia de esos pícaros financieros. Si esas mentes hubiesen pensado diferente, de otro modo hubiese sido el resultado, pues de lo que pensamos surgen actitudes, emociones y acciones. -Si son ellos los del enredo mental, ¿qué tiene que ver mi mente con esto?- insistirá el lector. La prevención o solución de las crisis hay que buscarlas al interior: en lo que pensamos y que se deriva en hechos. Mucho podemos hacer, desde el poder mental, para no caer en conflictos... o no tan gravemente. En el libro hallarás cómo funcionan la mente, los pensamientos y emociones y cómo conducirlos para que te vaya mejor... con crisis o sin ellas. La responsabilidad es tuya, pues el remedio está en tu raciocinio. Eliminarás los sufrimientos indebidos, aliviarás el dolor producido por la agresión del entorno y encontrarás caminos para ser más próspero y feliz. ´El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional´