Nada ha sido más fascinante para el hombre que la historia del hombre mismo y cómo empezó a existir. De la misma manera que los niños se preguntan de dónde provienen los bebés, los adultos se preguntan cuál fue el origen del primer niño. El misterio del nacimiento nos acomete ya desde la infancia y apenas sabemos que una vida procede de otra vida, se nos presentan nuevas dudas. No es de sorprender, por consiguiente, que las especulaciones sobre el origen del hombre, hayan constituido una inagotable fuente de inspiración para los mitos, la sabiduría popular, la religión, el arte y la ciencia. En las fuentes de la vida, Isaac Asimov proyecta nueva luz sobre el misterio de la existencia misma del hombre y nos ayuda a distinguir las fronteras entre lo inanimado y lo animado, cruzadas hace miles de millones de años, acontecimiento que puso e movimiento toda la cadena humana.