Esta novela de verne resulta desemejante ante a las historias que le dieron trascendencia. La dicotomía estriba en el mensaje ulterior que viene cifrado en sus páginas y que, por primera vez, está dirigido a lectores jóvenes. El argumento funciona como parábola que enfatiza la importancia de la vida y lo poco que es valorada por la gent. El personaje principal es un heredero chino llamado Kin-Fo, que jamás ha sufrido pena alguna en la vida: patrimonios, acciones en la bolsa , innumerables sirvientes, amigos e incluso una novia, No obstante, es infeliz, ya que cuanto posee ha sido siempre regalado, así, la uniformidad de lo excepcional se vuelve insoportable, y la depresión le sigue a la trizteza. Su mejor amigo es el filósofo y maestro, Wang, quien le explica que, según Confucio, necesita sentir la pena y la desdicha hasta lo profundo de los huesos, pues hay horizontes que el bienestar no es capaz de vislumbrar. Kin-Fo puede comprender dicha premisa, ya que no siente empatía alguna con el hambre y la carencia. Destino, que todo lo nivela, le informa a Kin-Fo, en en una carta que ha perdido su riqueza, casi por completo; con lo que le queda compra un seguro de vida en beneficio de su novia y su anticuadop perito: Wang. Kin-Fo plane a suicidarse y le pide ayuda a su maestro, de quien no duda cumplirá su palabra, así, la sensación de intranquilidad y miedo que le insufla ganas de vivir, a tal punto de cancelar el plan; pero existe un grave problema, Wang ha desaparecido y Kin-Fo comienza la disparatada búsqueda en china del longevo pensador, para que conozca su decisión.