Un psicoanalista freudiano se presta un día, por curiosidad, a una terapia de inspiración reichiana. La experiencia, sin duda, le abre nuevos horizontes, muchos de ellos insospechados; y desde entonces, su práctica no cesa de suscitarle nuevos interrogantes, de plantearle nuevos problemas. Este libro es, pues, una tentativa de esclarecimiento teórico. Lo he escrito con objeto de ver más claro en lo que hago.