Lili Marleen fue para muchos (y en muchos países) un símbolo universal de la paz, aunque también es verdad que no pocos se opusieron al encanto de esa ilusión o al menos la contemplaron con irónica distancia, John Steinbeck, por ejemplo, la despachó diciendo que tal vez había sido la única contribución positiva de los nazis al mundo´. En cualquier caso, la canción se convirtió en un fenómeno de masas que ni siquiera la propaganda alemana pudo controlar. A diferencia de las composiciones bélicas tradicionales, Lili Marleen habla sobre la dureza de la contienda y el adiós de la amada sin prometer un futuro de paz y felicidad, en su letra laten el amor y la muerte, pero no el ardor de la batalla o el escalofrío de la victoria. ´