LA PATRIA ES ÚNICA E INDIVISIBLE
Con el centelleante esplendor de la culta ciudad de Taxco de Alarcón - El Partenón de Guerrero - en donde se levanta a las estrellas la figura ilustre del poeta don Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, a base de tenacidad e impartiendo la docencia, me ha dedicado a pulsar la lira cantándoles a los valores nacionales, a los héroes que hicieron posible el triunfo de nuestras libertades patrias y la conquista definitiva de nuestra independencia, de la que emanan los prestigiados centros de cultura de que hacemos gala, en los que se preparan las nuevas generaciones que son las legatarias de nuestras tradiciones históricas, en un mundo por los constantes brotes de opresión imperialista, en un mundo en que los pueblos presencian la quema de libros de los genios inmortales en la tierra de Salvador Allende, Pablo Neruda y Gabriela Mistral, en contraposición con los caros anhelos del hombre de seguir modelando el espíritu de los pueblos por medio de la cultura y el arte. He escrito centenares de sonetos dedicados a nuestros paladines, a las figuras cívicas de otros países, a los menesteres de la escuela y otros temas, como una modesta contribución al fomento de la cultura nacional.
LIRA DE PLATA - Sonetario - es una obra elaborada con la más refulgente de las emociones cívicas, empleando el soneto en cada tema, porque esta joya de la poesía clásica la he cultivado desde mis años mozos, en cuyo desarrollo ha intervenido mi inmensa pasión por el alto civismo, mi enorme entusiasmo por cantarle en verso a la patria diamantina, mi indoblegable esfuerzo por hacer de cada héroe un trino y sembrarlo en la conciencia nacional para que la cosecha sea: amor, patriotismo, decisión en la defensa de sus glorias y arrojo en el combate cultural, para engrandecer a México en todas sus dimensiones, porque México es el hogar común de todos los sectores sociales; porque México es el refugio de todos los desgraciados de la tierra; porque México es el crisol de las libertades ciudadanas; por que México sabe cobijar a todos por igual, como la madre cobija y arrulla a sus hijos en el triunfo y en la adversidad. No hay mejor satisfacción que escribir loas a nuestra Patria, como que es única e indivisible, ya que ella es nuestra bandera en las constantes lides de la actividad creadora y en las arduas tareas del estudio. La patria de nuestros mayores es la patria del presente y la patria del futuro. La Patria es cultura, arte y trabajo.
En este Sonetario, arranco desde la raíz profunda de nuestra historia: Netzahualcóyotl, Cuauhtémoc, Ixcateopan - cuna del único héroe a la altura del arte - Miguel Hidalgo, José Ma. Morelos, Vicente Guerrero - inventor de nuestra Bandera Nacional el 24 de febrero de 1821 en la ciudad de Iguala de la Independencia y consumador de nuestra gesta libertaria - Francisco González Bocanegra, Jaime Nunó, Pedro Ascencio Alquisiras, Guillermo Prieto, Benito Juárez, Francisco I. Madero, Emiliano Zapata, Pancho Villa y otros valores que regaron su sangre escarlata en la campiña de México, para abrir los senderos de la justicia y acrisolar ante el mundo la libertad a que todos tenemos derecho sin distinción de categorías sociales ni de creencias religiosas, porque ese fue el supremo ideal de nuestros ancestros al empuñar las armas, porque los mexicanos, preferimos morir antes que ser esclavos de tiranos; esa es la pasión que nos enorgullece.
En mi Sonetario LIRA DE PLATA aparecen poemas a las madres, que todo lo dan sin pedirnos nada, a los maestros, a los niños, al salón de clases, a la mochila, al dibujo a la higiene, al recreo, a los niños pobres, al patio escolar, a la fuente escolar, a la sandía, a la Adelita, a Ruben Darío, a Federico García Lorca, a José Martí, a México y Cuba y a muchísimos temas propios para los niños, apareciendo además el canto del ruiseñor, herido por la envidia del oficio en la fronda del paisaje. Mis Sonetos sin ser de antología, han nacido al calor del alto civismo en esta montaña de plata que es Taxco de Alarcón, pueblo que se enguirnalda con el fluido de las estrellas y con los hermosos celajes de la aurora, porque en Taxco la aurora hizo su mansión y se detuvo en sus rocas de oro y plata para hacerse eterna en la cultura y en los ritmos del canto. Somos celosos de nuestras glorias nacionales y comprendemos la miseria del pueblo, que los paladines trataron con su esfuerzo creador en estas montañas escarpadas, de abrir brechas de redención social y levantar los muros del edificio de la nueva sociedad que ambiciona una vida más halagadora.
LIRA DE PLATA - Sonetario - es un poemario que lo considero como un estuche en el que fulgura un ramillete de estrofas a la Bandera Tricolor - por lo cual soy Poeta Laureado nacionalmente desde el año de 1956 - porque siempre he tenido amor y admiración por este Símbolo Nacional, que es el arco iris del cielo de nuestra Patria. La Bandera Nacional me ha inspirado a cada paso y como maestro de educación primaria, escribo mis Sonetos para rendirle homenaje cívico en la fecha en que a mi grupo le toca actuar frente a este Emblema invencible, que ha ondeado en muchos campos de batalla en el esplendor de sus glorias, y mis niños demuestran sus habilidades en el arte declamatorio, tanto individual como coral, despertando en los pioneros culturales, el amor por la patria, el amor por la familia mexicana, digna del respeto y del amor también de los niños que se educan en las fraguas luminosas del estudio. La Bandera de Iguala que es la Bandera de los mexicanos bien nacidos, la llevo incrustada en las cuerdas de mi lira y le canto con frecuencia, porque la Bandera representa a la Patria, a los héroes, a las instituciones sociales y a todo lo bello de la comunidad mexicana, orgullosa de sus símbolos patrios.
Como Poeta del Pueblo que soy, he desgranado mis trinos en el anchuroso sendero de la Patria. Le he arrancado a mi lira preludios cívicos con el plectro de oro de mi emoción estética, porque considero como Vicente Guerrero que LA PATRIA ES PRIMERO en este ambiente de desarrollo cultural y debemos amar a la Bandera, honrándola con el estudio, con la buena conducta, con la puntualidad a la escuela, con el aseo, con el respeto a los maestros, en fin, todas las virtudes se deben esgrimir para honrar el Emblema Patrio, baluarte de libertades. La Bandera es la esperanza del pueblo en su color esmeraldino; es la esperanza de los niños por encontrar un porvenir más justo; es la esperanza de los pobres que son flagelados por las injusticias y por las represiones. La Bandera es la paz que anhelan los hogares; es la paz en el trabajo; es la paz en la educación. La Bandera es la redención de los que lloran; es la redención de los hambrientos y ayunos de justicia y de comprensión. Por eso el niño debe amarla con todo su corazón, y amando a su Bandera sabrá amar a la patria, sabrá amar a sus padres y a sus semejantes. La Bandera tricolor surgió de la fronda primaveral, del cáliz de las flor