En esta obra el autor aborda uno de los temas que preocupan por la frecuencia con que se vienen dando en México: las reformas al contenido de la Constitución Política de los Estados Unidos, ya que desde su promulgación en 1917 hasta la fecha se han dado 500 reformas, no siempre en beneficio de la nación. A través del estudio de la Lógica Jurídica, Alvaro Guadarrama aborda el tema de las bases filosóficas que deben sustentar toda actividad legislativa, en una forma sencilla y comprensible. En esta obra no sólo se plantea la problemática de la técnica y el proceso legislativos, sino se establecen principios axiológicos que se deben seguir para lograr normas justas, claras y útiles. En la parte final el autor señala algunos aspectos de lo que podría ser el perfil del legislador, lo cual le da a esta obra un contenido propositivo, que puede servir como apoyo para los que aspiren a ser legisladores o quienes ya tengan esa gran responsabilidad sobre sus hombros. Esta obra fue finalista en el Premio Internacional Joaquín Ruiz Jiménez, convocado por la Fundación Gregorio Peces-Barba de España, sobre Filosofía Jurídica y Política, en julio de 2009