La viabilidad del orden político democrático depende de al menos dos condiciones previas: (i) los ciudadanos deben reconocer los principios fundamentales de la constitución política de este orden como su propio interés común; (ii) los principios fundamentales de la constitución política deben quedar asegurados mediante el compromiso intrínseco de los ciudadanos. Estas dos condiciones no son idénticas y su cumplimiento está interrelacionado.Mientras que es plausible que el compromiso intrínseco con los principios del orden democrático pueda evolucionar solamente cuando la constitución política sea un interés de los ciudadanos, una constitución política que sea del interés de los ciudadanos no se verá automáticamente respaldada por el compromiso intrínseco de obedecer sus principios.