En una de las regiones más agrestes de la Sierra Madre Occidental de la República Mexicana, existe un minúsculo poblado habitado por fantasmas. No importa que usted crea en ellos o no, surgen de la nada cuando las brumas cubren la aldea, flotan en las heladas aguas de la laguna y recorren las empedradas callejuelas posiblemente en busca de paz. La historia que la autora narra en este volumen le fue relatada a ella por los protagonistas de la misma. No es cuento, aunque parezca serlo. Es una historia real y como muchas más ocurridas en Zarabato, ha contribuido para que cada día el pueblito tenga menos habitantes. Sólo los que no temen a los seres de otros mundos se atreven a convivir con ellos y tratan de ayudarlos a alcanzar el consuelo eterno. Los demás han abandonado Zarabato. Quedan también los viejos y los más pobres, los más necesitados de ayuda. Hasta ellos llegó un médico llamado por el cura del lugar y fue testigo de los espeluznantes acontecimientos que ocurren a diario en Zarabato.