La llegada del señor Tanaka fue un misterio para los habitantes de caleta Recaredo, en la costa chilena. ¿Mago? ¿Hechicero?á¿Curandero? ¿Jardinero imperial? ¿Cómo era que sabía exactamente el día y la hora en que llovería? En su maleta guardaba todos esos secretos, pero se guardaba uno, el que enfrentaría en febrero de 2010 con la ayuda del último prisionero de un circo abandonado.